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Dislexia y discalculia: cómo distinguirlas

La dislexia afecta sobre todo a la lectura y la ortografía; la discalculia, al sentido numérico y al cálculo. A menudo aparecen en el mismo niño, a veces junto al TDAH, y por eso ayuda mirar cada habilidad por separado.

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Respuesta corta

¿Cuál es la diferencia entre dislexia y discalculia?

La dislexia es una dificultad específica de aprendizaje para leer y escribir palabras con precisión y fluidez, que suele tener su origen en el procesamiento de los sonidos del habla. La discalculia es una dificultad específica de aprendizaje para entender los números y aprender los datos y procedimientos del cálculo. La Organización Mundial de la Salud clasifica ambas como formas de trastorno del desarrollo del aprendizaje. Las dificultades de lectura y de matemáticas coinciden más de lo que cabría esperar por azar, así que un niño puede tener una, la otra o las dos.

  • La dislexia se centra en las palabras y los sonidos del habla; la discalculia, en las cantidades y los datos numéricos.
  • Las dificultades de lectura y de matemáticas coinciden más de lo esperable por azar, según un metaanálisis.
  • Las dificultades lectoras y el TDAH coinciden a menudo; en un estudio amplio, entre una cuarta parte y dos quintas partes se solapaban.
  • Ninguna de las dos está relacionada con la inteligencia.

Dislexia y discalculia: las principales diferencias

La dislexia es una dificultad para aprender a leer y escribir palabras con precisión y fluidez. Su núcleo suele ser fonológico: dificultad para oír y manipular los sonidos de las palabras y relacionarlos con las letras. La discalculia es una dificultad con los números: captar cantidades, aprender los datos numéricos y seguir los procedimientos de cálculo. La Organización Mundial de la Salud recoge ambas como trastornos del desarrollo del aprendizaje, con especificaciones distintas para las dificultades en la lectura y en las matemáticas.

Las dos duran toda la vida y las dos existen en un continuo, así que no hay una línea tajante entre un niño con dislexia o discalculia y otro al que simplemente le cuestan la lectura o las matemáticas más que a la media.1,2,3,4,5,6

Dislexia y discalculia, lado a lado
DislexiaDiscalculia
Área principal afectadaLeer y escribir palabrasSentido numérico, datos y procedimientos de cálculo
Dificultad de fondo típicaProcesar los sonidos del habla y relacionarlos con las letrasEntender y comparar cantidades
Primeras señales habitualesDificultad con rimas, sonidos de las letras y descifrar palabrasDificultad para contar, comparar cantidades y recordar datos numéricos
En claseLectura lenta y costosa; faltas de ortografía llamativasContar con los dedos mucho después que sus compañeros; confusión con el valor posicional
Clasificación en la CIE-11Trastorno del desarrollo del aprendizaje con dificultades en la lecturaTrastorno del desarrollo del aprendizaje con dificultades en las matemáticas
Lo que más ayudaEnseñanza fonética sistemática y repaso regularEnseñanza explícita y estructurada de los números y las matemáticas

Con qué frecuencia aparecen juntas la dislexia y la discalculia

Un metaanálisis de Joyner y Wagner encontró que las dificultades de lectura y las de matemáticas coinciden más de lo que cabría esperar por azar: un niño con una tiene más probabilidades de tener la otra. Por eso, a un niño al que se evalúa por dislexia merece la pena revisarle también las matemáticas, y al revés.

Los investigadores explican solapamientos como este con el modelo de déficits múltiples. En lugar de una causa por trastorno, varios factores de riesgo, unos genéticos y otros cognitivos, aumentan cada uno las probabilidades de distintas dificultades, y algunos de esos factores son compartidos. Dos trastornos que comparten factores de riesgo aparecerán a menudo en el mismo niño.7,8

Dislexia, discalculia y TDAH a la vez

El TDAH no es un trastorno del aprendizaje, pero a menudo los acompaña. En un estudio amplio, Willcutt y Pennington encontraron que las dificultades lectoras y el TDAH coinciden con frecuencia: entre una cuarta parte y dos quintas partes de los niños con una cumplían también los criterios de la otra, con el solapamiento más fuerte en la falta de atención. Las dificultades de matemáticas añaden otra capa: un niño puede tener las tres.

Cuando se solapan, cada una puede esconder o imitar a las demás. La falta de atención puede parecer mala comprensión lectora; la lectura lenta puede parecer falta de atención cuando un niño evita el trabajo escrito; un niño que no puede leer los problemas puede parecer flojo en matemáticas. Una evaluación profesional que mire la atención, la lectura y las matemáticas por separado es la forma de desenredarlo.

Para las familias, lo práctico es apoyar cada área en sus propios términos: práctica fonética para la lectura, práctica numérica estructurada para las matemáticas y sesiones cortas y bien organizadas, con descansos, para la atención.9,8,7

Cómo distinguir en casa la dislexia de la discalculia

Fíjate en dónde empieza la dificultad, no solo en dónde se nota. Algunas observaciones rápidas ayudan:10,11,1,5

  • Léele en voz alta un problema de matemáticas. Si ahora lo resuelve, la barrera era la lectura, lo que apunta hacia la dislexia.
  • Pídele que compare rápidamente dos grupos de puntos o dos números (¿qué es más, 7 o 4?). Si esto le cuesta de forma persistente, apunta hacia la discalculia.
  • Escucha las rimas y los sonidos: la dificultad para decir qué palabras riman o por qué sonido empieza una palabra es una señal temprana frecuente de dislexia.
  • Observa los datos numéricos: seguir contando desde uno para sumar números pequeños mucho después que sus compañeros sugiere una dificultad con los números.
  • Fíjate en la atención: si las dificultades aparecen y desaparecen según el interés, el cansancio y las distracciones en todas las asignaturas, coméntalo también en el colegio.

Señales de dislexia y discalculia por edad

Las primeras señales de ambas pueden verse antes de que la enseñanza formal avance mucho. En lectura, la investigación sobre señales tempranas apunta a una conciencia fonológica débil, lentitud en la denominación rápida, poco conocimiento de las letras y antecedentes familiares de dificultades lectoras, todo lo cual puede notarse en Infantil. Los niños con antecedentes familiares de dislexia tienen un riesgo mucho mayor y a menudo muestran debilidades tempranas en los sonidos del habla y el lenguaje.

En los números, el cuadro tiene una forma parecida: la dificultad con los elementos básicos, como contar, reconocer pequeñas cantidades de un vistazo y comparar cantidades, aparece antes que el cálculo escrito. La tabla es una guía aproximada de cómo suele verse cada dificultad a medida que los niños crecen; ninguna señal aislada significa que un niño tenga una u otra.11,12,13,5,6

Señales frecuentes de dislexia y discalculia en distintas edades
EdadSeñales que pueden apuntar a dislexiaSeñales que pueden apuntar a discalculia
4 a 5 añosPoco interés por las rimas; dificultad para aprender los nombres y sonidos de las letrasDificultad para contar objetos de uno en uno; le cuesta decir qué grupo tiene más
6 a 7 añosAdivina palabras por la primera letra; le cuesta unir sonidos como s-o-lCuenta cada elemento en lugar de ver pequeñas cantidades de un vistazo; confunde los nombres de los números
8 a 10 añosLectura lenta y costosa, a veces silabeante; muchas faltas de ortografíaSigue contando con los dedos para sumas sencillas; confusión con el valor posicional y las tablas de multiplicar
11 años o másLee con precisión pero despacio; evita leer en voz alta; ortografía flojaAnsiedad ante las matemáticas; dificultad para estimar, leer la hora o manejar dinero

Cómo apoyar a un niño con dislexia y discalculia

Cuando un niño tiene dificultades con la lectura y con los números, es tentador centrarse en la que el colegio mencione primero. Suele ser mejor dar a cada área su propio rato de práctica corta y regular, porque las habilidades implicadas son distintas. La práctica de lectura construye las relaciones entre letras y sonidos y la decodificación; la práctica numérica construye el sentido de la cantidad y el recuerdo fluido de los datos.

Evita que una se interponga en la otra. Léele los problemas de matemáticas en voz alta para que la dificultad lectora no bloquee el aprendizaje matemático, y permite audiolibros o lectura por voz en otras asignaturas. En matemáticas, los materiales manipulativos como regletas, bloques y rectas numéricas ayudan a ver qué significan los números antes de pasar a las cuentas escritas.

La práctica espaciada ayuda en las dos áreas: unos minutos casi todos los días, con repaso regular de lo anterior, se recuerdan mejor que las sesiones largas semanales. Y en las dos, explica a tu hijo que son dificultades específicas que no dicen nada de lo inteligente que es. Para la parte de la lectura, nuestros ejercicios para la dislexia dan ideas para una práctica diaria corta.14,15,1

Detección de la dislexia y la discalculia

Una prueba de detección es un buen primer paso para ambas. En lectura, una buena prueba revisa las habilidades sobre las que se construye la lectura (sonidos, letras, decodificación, velocidad de denominación, letras parecidas y memoria). Puedes ver qué tipo de señales conviene observar en nuestra guía de síntomas de la dislexia.

Para las matemáticas, nuestro sitio hermano dyscalculia.io ofrece una prueba gratuita de habilidades numéricas. Si las dos pruebas levantan dudas, o si la atención también preocupa, comparte los resultados con el colegio y pide una evaluación completa; solo un profesional cualificado puede diagnosticar cualquiera de estas dificultades.7

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Preguntas frecuentes

¿Se puede tener dislexia y discalculia a la vez?

Sí. Las dificultades de lectura y de matemáticas coinciden más de lo que cabría esperar por azar, así que tener una aumenta la probabilidad de tener la otra.

¿La discalculia es un tipo de dislexia?

No. Son dificultades de aprendizaje distintas, una con la lectura y la ortografía y otra con los números. El antiguo término «dislexia matemática» induce a error, aunque las dos aparecen juntas a menudo.

¿La dislexia afecta a las matemáticas?

Puede hacerlo. Leer los problemas, recordar los nombres y el orden de los datos numéricos, como las tablas de multiplicar, y copiar de la pizarra pueden costar más, aunque el sentido numérico esté bien.

¿Quién puede evaluar la dislexia, la discalculia y el TDAH?

Las dificultades de aprendizaje suelen evaluarlas el equipo de orientación del colegio, psicólogos, psicopedagogos o logopedas; el TDAH suele evaluarlo un psicólogo, un neuropediatra o un psiquiatra infantil. Pregunta en el colegio por dónde empezar.

¿El TDAH es una dificultad de aprendizaje como la dislexia?

No. El TDAH es una diferencia en la atención, la actividad y el control de los impulsos, no una dificultad con una habilidad escolar concreta. A menudo aparece junto a la dislexia y puede hacer más difícil la práctica de lectura y de matemáticas, así que merece la pena apoyarlo y evaluarlo por separado.

¿La dislexia o la discalculia se pasan con la edad?

Las dos duran toda la vida, pero no son niveles fijos de capacidad. Con buena enseñanza y práctica, muchos niños aprenden a leer y a calcular bien; lo que suele quedar es una lectura más lenta o un recuerdo más lento de los datos numéricos, en lo que las adaptaciones pueden ayudar.

Fuentes

  1. Snowling MJ, Hulme C, Nation K (2020). Defining and understanding dyslexia: past, present and future. Oxf Rev Educ, 46(4), 501-513.
  2. Peterson RL, Pennington BF (2012). Developmental dyslexia. Lancet, 379(9830), 1997-2007.
  3. World Health Organization. ICD-11 for Mortality and Morbidity Statistics, 6A03 Developmental learning disorder: 6A03.0 with impairment in reading, 6A03.2 with impairment in mathematics.
  4. World Health Organization. ICD-10 (2019), F81.0 Specific reading disorder.
  5. Butterworth B, Varma S, Laurillard D (2011). Dyscalculia: from brain to education. Science, 332(6033), 1049-53.
  6. Landerl K, Fussenegger B, Moll K et al. (2009). Dyslexia and dyscalculia: two learning disorders with different cognitive profiles. J Exp Child Psychol, 103(3), 309-24.
  7. Joyner RE, Wagner RK (2020). Co-occurrence of reading disabilities and math disabilities: a meta-analysis. Sci Stud Read, 24(1), 14-22.
  8. Pennington BF (2006). From single to multiple deficit models of developmental disorders. Cognition, 101(2), 385-413.
  9. Willcutt EG, Pennington BF (2000). Comorbidity of reading disability and attention-deficit/hyperactivity disorder: differences by gender and subtype. J Learn Disabil, 33(2), 179-91.
  10. Melby-Lervåg M, Lyster SA, Hulme C (2012). Phonological skills and their role in learning to read: a meta-analytic review. Psychol Bull, 138(2), 322-52.
  11. Ozernov-Palchik O, Gaab N (2016). Tackling the 'dyslexia paradox': reading brain and behavior for early markers of developmental dyslexia. Wiley Interdiscip Rev Cogn Sci, 7(2), 156-76.
  12. Snowling MJ, Melby-Lervåg M (2016). Oral language deficits in familial dyslexia: a meta-analysis and review. Psychol Bull, 142(5), 498-545.
  13. Norton ES, Wolf M (2012). Rapid automatized naming (RAN) and reading fluency: implications for understanding and treatment of reading disabilities. Annu Rev Psychol, 63, 427-52.
  14. Cepeda NJ, Pashler H, Vul E, Wixted JT, Rohrer D (2006). Distributed practice in verbal recall tasks: a review and quantitative synthesis. Psychol Bull, 132(3), 354-80.
  15. Galuschka K, Ise E, Krick K, Schulte-Körne G (2014). Effectiveness of treatment approaches for children and adolescents with reading disabilities: a meta-analysis of randomized controlled trials. PLoS One, 9(2), e89900.