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Adivinanzas para niños con respuesta

Adivinanzas cortas de las de toda la vida, para leer en voz alta y pensar. Escucha cada una, elige qué es y al comprobar verás qué pista escondía.

Todas las listas

Lecturas para leer y comprender

Lee el texto en voz alta o escúchalo frase por frase, y responde las preguntas. Con el cronómetro puedes medir cuántas palabras por minuto lee tu hijo y compararlo de una semana a otra.

Adivinanza 1

Vuela sin alas, silba sin boca, empuja sin manos y no se toca.

13 palabras

Preguntas

  1. ¿Qué es?

Adivinanza 2

Una cajita chiquita, blanca como la cal: todos la saben abrir, nadie la sabe cerrar.

15 palabras

Preguntas

  1. ¿Qué es?

Adivinanza 3

Cuanto más le quitas, más grande es.

7 palabras

Preguntas

  1. ¿Qué es?

Adivinanza 4

Una señorita muy aseñorada siempre está en casa y siempre está mojada.

12 palabras

Preguntas

  1. ¿Qué es?

Adivinanza 5

Dos hermanos sonrosados, juntos en silencio están, pero siempre necesitan separarse para hablar.

13 palabras

Preguntas

  1. ¿Qué es?

Adivinanza 6

Redondo, redondo, barril sin fondo.

5 palabras

Preguntas

  1. ¿Qué es?

Respuesta corta

¿Qué es una adivinanza?

Una adivinanza es un pequeño juego de palabras en el que se describe una cosa sin decir su nombre, para que otro la descubra. Suele tener dos o cuatro versos que riman y esconde pistas: lo que la cosa tiene, lo que hace o, a veces, el propio nombre partido en dos, como en «oro parece, plata no es», que es el plátano. La mayoría de las adivinanzas que se cuentan a los niños son tradicionales: no tienen autor y se han transmitido de boca en boca con pequeñas variantes.

  • Las adivinanzas tradicionales son anónimas y tienen muchas versiones según el país o la familia.
  • Muchas esconden la respuesta en las palabras: «plata no es» suena como plátano.
  • Para resolverlas hay que escuchar con atención, recordar las pistas y pensar en el significado.
  • Suelen rimar, lo que ayuda a recordarlas y a fijarse en los sonidos finales de las palabras.

Las adivinanzas de esta página y de sus páginas hermanas son, casi todas, de la tradición popular: no tienen autor y cada familia las cuenta un poco distinto. Algunas las hemos escrito nosotros para completar un tema, y lo decimos en cada página. Están agrupadas en adivinanzas de animales, adivinanzas de frutas y adivinanzas de objetos. Cada una se escucha frase por frase y trae tres respuestas posibles; al comprobar, una línea explica la pista.

Resolver una adivinanza es un ejercicio de comprensión en miniatura: hay que escuchar o leer con atención, quedarse con las pistas y descartar las respuestas que no encajan. Muchas, además, juegan con los sonidos de las palabras («plata no es», plátano) o riman al final de cada verso, y eso entrena la atención a los sonidos, la misma que se usa al aprender a leer y que se trabaja también con palabras que riman.

Para un niño al que le cuesta leer, la adivinanza es un texto corto y con premio: solo dos o cuatro líneas, y la sorpresa de acertar. Puede escucharla primero y leerla después, o leerla en voz alta a otra persona para que la adivine. Es una práctica divertida de lectura y lenguaje, no un método para enseñar a leer; si las dificultades siguen, el test gratuito ayuda a ver qué habilidad trabajar.

Actividades con adivinanzas

Tú lees, yo adivino

El niño lee la adivinanza en voz alta y el adulto intenta adivinarla. Leer para que otro entienda obliga a leer despacio y con buena entonación, y el niño disfruta viendo cómo el adulto duda.

Busca la pista

Después de resolver una adivinanza, el niño subraya en la ficha impresa la palabra o el verso que le dio la pista. Así aprende a volver al texto para justificar una respuesta, como en las preguntas de comprensión.

Inventa tu adivinanza

Elige un objeto de casa. El niño dice tres pistas sin decir su nombre: cómo es, para qué sirve y dónde está. Después intenta que dos de ellas rimen. Escribidla juntos y leedla a otra persona.

Preguntas frecuentes

¿Qué es una adivinanza para niños?

Es un acertijo corto, normalmente con rima, que describe algo sin nombrarlo para que el niño descubra qué es. Las adivinanzas infantiles hablan de cosas cercanas: animales, frutas, partes del cuerpo y objetos de casa.

¿Cuáles son las adivinanzas más fáciles?

Las que esconden la respuesta en las propias palabras, como «oro parece, plata no es» (el plátano) o «agua pasa por mi casa, cate de mi corazón» (el aguacate), y las que describen animales conocidos. Para los más pequeños, conviene empezar con adivinanzas de animales y frutas.

¿Las adivinanzas tienen autor?

Las tradicionales, no: son anónimas, se han contado de generación en generación y existen en muchas versiones. Las de esta página son tradicionales salvo las que indicamos como escritas por nosotros.

¿Para qué sirven las adivinanzas?

Para ampliar el vocabulario, practicar la escucha atenta, razonar con pistas y fijarse en los sonidos de las palabras gracias a la rima. También son un texto muy corto para practicar la lectura en voz alta sin cansarse.

¿Cómo se juega con adivinanzas en clase?

Una forma sencilla: un niño lee una adivinanza y el resto escribe la respuesta en un papel sin decirla. Luego se comprueba y quien acierta lee la siguiente. Con la ficha impresa, cada niño puede subrayar la pista.

¿Puedo imprimir las adivinanzas?

Sí. El botón Imprimir ficha de cada página da una hoja con las adivinanzas y las tres respuestas posibles para marcar.