Comprensión lectora: lecturas con preguntas
Un mercado, los murciélagos, una nota de la escuela, un compañero nuevo y el viaje del agua: cinco lecturas de comprensión con preguntas de tres tipos. Al comprobar, cada respuesta te dice en qué frase estaba.
Lecturas para leer y comprender
Lee el texto en voz alta o escúchalo frase por frase, y responde las preguntas. Con el cronómetro puedes medir cuántas palabras por minuto lee tu hijo y compararlo de una semana a otra.
El mercado de los sábados
Cada sábado por la mañana, la plaza del pueblo se llena de puestos. Hay puestos de fruta, de verdura, de queso, de pan y de flores. Elena va con su padre y lleva la lista de la compra. En la lista pone: tomates, naranjas, un queso y un pan grande. Primero compran la fruta y la verdura, porque pesan más, y las llevan en el carrito. En el puesto de flores, Elena ve unas margaritas amarillas. Su padre le deja comprar un ramo, porque la abuela cumple años el domingo. Al volver a casa, Elena tacha en la lista todo lo que han comprado.
104 palabras
Preguntas
¿Cuándo hay mercado en la plaza?
¿Qué llevan en el carrito?
¿Para qué compra Elena las margaritas?
En el texto, «tacha» quiere decir que Elena…
Los murciélagos
Los murciélagos son los únicos mamíferos que pueden volar. Sus alas son una piel fina que une los dedos de las manos. Durante el día duermen colgados boca abajo en cuevas, árboles o tejados. Por la noche salen a buscar comida. Muchos se orientan en la oscuridad con el sonido: lanzan gritos muy agudos y escuchan el eco. Así saben dónde hay una pared, una rama o un insecto. Muchos murciélagos comen insectos, como mosquitos y polillas. Por eso ayudan a que en los campos y en las ciudades no haya tantos insectos.
93 palabras
Preguntas
¿Cuándo salen los murciélagos a buscar comida?
¿Cómo duermen los murciélagos?
En el texto, «se orientan» quiere decir que…
¿Por qué a un agricultor le puede gustar tener murciélagos cerca?
Una nota de la escuela
Querida familia: el próximo viernes haremos una excursión al museo de ciencias. Saldremos de la escuela a las nueve de la mañana y volveremos a la una. Cada niño debe traer una mochila con agua, algo de comer y una gorra. No hace falta traer dinero. Si ese día llueve, la excursión será el lunes siguiente. Por favor, firmen la autorización y devuélvanla antes del miércoles. Muchas gracias. La maestra de tercero.
72 palabras
Preguntas
¿Adónde va la clase de excursión?
¿Qué no hace falta llevar?
En el texto, «la autorización» es…
Si el viernes llueve, ¿qué pasará?
El compañero nuevo
El primer día de clase llegó un niño nuevo que se llamaba Tomás. Tomás venía de otra ciudad y no conocía a nadie. En el recreo se sentó solo en un banco y miraba jugar a los demás. Sofía se dio cuenta y se acercó con su balón. Le preguntó si quería jugar con ellos. Tomás dijo que sí, aunque estaba un poco nervioso. Al final del recreo ya sabía el nombre de cuatro compañeros. Esa tarde le contó a su madre que la escuela nueva le gustaba.
88 palabras
Preguntas
¿De dónde venía Tomás?
¿Cómo se sentía Tomás al principio del recreo?
En el texto, «se dio cuenta» quiere decir que Sofía…
¿Qué hizo Sofía?
El viaje del agua
El sol calienta el agua de los ríos y del mar. Al calentarse, una parte del agua se convierte en vapor y sube al cielo. Allí arriba hace frío, y el vapor forma gotas muy pequeñas. Muchas gotas juntas forman las nubes. Cuando las gotas pesan demasiado, caen en forma de lluvia o de nieve. El agua llega otra vez a los ríos y al mar, y el viaje vuelve a empezar. Por eso se dice que el agua sigue un ciclo.
82 palabras
Preguntas
¿Qué calienta el agua de los ríos y del mar?
¿Qué forman muchas gotas juntas?
En el texto, un «ciclo» es…
Un charco se seca al sol. ¿Adónde va su agua?
Respuesta corta
¿Qué es la comprensión lectora?
La comprensión lectora es la capacidad de entender lo que se lee: saber qué dice el texto, relacionar sus ideas, deducir lo que no está escrito y entender sus palabras. Depende de dos cosas a la vez: leer las palabras con soltura y comprender el lenguaje. Si un niño gasta todo su esfuerzo en descifrar cada palabra, le queda poca atención para entender; y si lee con soltura pero le faltan vocabulario o conocimientos del tema, tampoco entiende. Por eso se trabaja leyendo, releyendo y hablando de lo leído.
- Según un modelo muy usado en investigación, comprender un texto depende de leer las palabras y de comprender el lenguaje: si falla una de las dos, la comprensión se resiente.
- Las preguntas de comprensión suelen ser de tres tipos: literales (lo que dice el texto), inferenciales (lo que se deduce) y de vocabulario.
- Buscar en el texto la frase que da la respuesta es una estrategia que se puede enseñar.
- El vocabulario y los conocimientos sobre el tema influyen mucho en lo que se entiende.
Cada lectura tiene cuatro preguntas de tres tipos. Las literales se responden con una frase del texto: cuándo hay mercado, qué no hace falta llevar. Las de inferencia piden juntar datos: si la abuela cumple años el domingo, las flores son un regalo. Las de vocabulario piden averiguar qué significa una palabra por lo que la rodea, como tachar o autorización. Al comprobar, cada respuesta explica qué frase del texto la demuestra. Para textos más sencillos, empieza por las lecturas de primer grado o las de segundo grado.
Cómo leer con tu hijo: antes, lee con él el título y habla de lo que ya sabe del tema. Durante la lectura, que se pare al final de cada frase si algo no tiene sentido y la relea. Después, que te cuente el texto con sus palabras antes de mirar las preguntas, y que para cada respuesta busque la frase que la demuestra. Releer el mismo texto otro día con el cronómetro ayuda a ganar fluidez, y con más fluidez queda más atención para entender. Las lecturas de tercer grado tienen más textos de este nivel.
Si a tu hijo le cuesta leer las palabras, escuchar primero el texto frase por frase le permite trabajar la comprensión igual que sus compañeros: entender, deducir, pensar en las palabras. Pero escuchar no le enseña a descifrar: esa parte se trabaja aparte, con letras, sílabas y lectura en voz alta. Una comprensión baja puede venir de leer las palabras con mucho esfuerzo o de dificultades con el lenguaje, y conviene saber cuál de las dos pesa más. Si las dificultades siguen a pesar de practicar, el test gratuito ayuda a ver qué habilidad trabajar primero; no sustituye la evaluación de un especialista.
Actividades con comprensión lectora
Subraya la prueba
Imprime la ficha. Para cada pregunta, el niño subraya en el texto la frase que da la respuesta, y solo después marca la casilla. En las preguntas de inferencia tendrá que subrayar dos frases: los dos datos que, juntos, dan la respuesta.
Tres tipos de pregunta
Después de leer, el niño inventa tres preguntas sobre el texto: una que se responda con una frase del texto, una de por qué y una sobre lo que significa una palabra. Tú las respondes. Inventar preguntas le obliga a mirar el texto como lo mira quien hace un examen.
Cuéntaselo a alguien
Después de leer un texto informativo, como el de los murciélagos o el viaje del agua, el niño se lo explica a otra persona de la familia sin mirarlo. Si se atasca o se le olvida algo, vuelve al texto, lo busca y sigue explicando.
Preguntas frecuentes
¿Cómo mejorar la comprensión lectora de un niño?
Lee con él un poco cada día y habla de lo leído: qué ha pasado, por qué, qué ha aprendido. Antes de leer, habla con él del tema; después, que cuente el texto con sus palabras. Enséñale a buscar en el texto la frase que da la respuesta. Y amplía su vocabulario leyéndole textos algo más difíciles de los que lee solo y conversando sobre ellos.
¿Qué tipos de preguntas de comprensión lectora hay?
Los más habituales son tres. Literales: la respuesta está escrita en el texto. Inferenciales: hay que deducirla juntando datos del texto o lo que ya se sabe. De vocabulario: hay que averiguar qué significa una palabra por el contexto. También hay preguntas de opinión, en las que el niño valora el texto o a un personaje.
¿Qué son las lecturas de comprensión?
Son textos cortos acompañados de preguntas para comprobar si se ha entendido lo leído. Pueden ser cuentos, textos informativos, notas o instrucciones. Lo útil no es solo acertar, sino saber por qué una respuesta es correcta, y por eso cada pregunta de esta página explica qué frase la demuestra.
¿Por qué mi hijo lee bien pero no entiende?
Puede que lea tan concentrado en pronunciar bien que no piense en lo que dice, o que le falten palabras o conocimientos sobre el tema. Ayuda leer más despacio, pararse al final de cada frase y hablar de lo leído. Si la dificultad para entender aparece también cuando le lees tú, coméntalo con su maestra o maestro.
¿La comprensión lectora tiene que ver con la dislexia?
La dislexia afecta sobre todo a la lectura de las palabras: leer con precisión y con soltura. Eso puede hacer más difícil entender lo que se lee, porque el esfuerzo se va en descifrar. Muchos niños con dislexia entienden bien un texto cuando lo escuchan. Solo un especialista puede decir si un niño tiene dislexia.
¿Puedo imprimir estas lecturas con preguntas?
Sí. El botón Imprimir ficha da una hoja con los cinco textos y sus preguntas con casillas para marcar. En papel, el niño puede subrayar la frase que demuestra cada respuesta.
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