Lecturas para primer grado
Un gato, el sol, una nota de mamá, una pelota y unas manos limpias: cinco lecturas de cinco frases cortas para primer grado (1.º de primaria). Escúchalas, léelas en voz alta y responde las preguntas.
Lecturas para leer y comprender
Lee el texto en voz alta o escúchalo frase por frase, y responde las preguntas. Con el cronómetro puedes medir cuántas palabras por minuto lee tu hijo y compararlo de una semana a otra.
Mi gato Momo
Mi gato se llama Momo. Momo es pequeño y gris. Le gusta dormir en la cama. Por la mañana toma su leche. Momo me mira y ronronea.
27 palabras
Preguntas
¿Cómo se llama el gato?
¿De qué color es Momo?
¿Qué toma Momo por la mañana?
¿Cómo está Momo al final?
El sol y la luna
El sol sale por la mañana. Da luz y calor. Las plantas necesitan el sol. Por la noche sale la luna. La luna no da calor.
26 palabras
Preguntas
¿Cuándo sale el sol?
¿Qué da el sol?
¿Qué sale por la noche?
¿Por qué hace más frío por la noche?
La nota de mamá
Hola, Lola, soy tu mamá. Hoy salgo tarde del trabajo. La abuela te recoge en la escuela. En la mesa hay pan y queso. Un beso grande de mamá.
29 palabras
Preguntas
¿Quién escribe la nota?
¿Quién recoge a Lola en la escuela?
¿Qué hay en la mesa?
¿Por qué no va mamá a la escuela?
La pelota de Pepe
Pepe juega con su pelota roja. La pelota rueda por el patio. Se mete debajo de un banco. Ana la saca y se la da. Pepe le dice: «Gracias, Ana».
30 palabras
Preguntas
¿De qué color es la pelota?
¿Dónde se mete la pelota?
¿Quién saca la pelota?
¿Cómo se siente Pepe al final?
Manos limpias
Primero, moja las manos con agua. Después, pon un poco de jabón. Frota las manos un buen rato. Luego, quita el jabón con agua. Al final, seca las manos con la toalla.
32 palabras
Preguntas
¿Qué haces primero?
¿Qué haces después de poner jabón?
¿Con qué secas las manos?
¿Para qué sirve este texto?
Respuesta corta
¿Qué lecturas son adecuadas para primer grado?
En primer grado (1.º de primaria), los niños están aprendiendo a convertir las letras en sonidos y a juntarlos en sílabas y palabras. Por eso, las lecturas adecuadas tienen frases muy cortas, de cuatro a ocho palabras, con palabras sencillas y regulares como mesa, sol, pelota o luna, y un tema cercano: la familia, los animales, la escuela. Un texto de cuatro o cinco frases basta para practicar la lectura en voz alta y responder preguntas sencillas.
- El español se escribe casi como se pronuncia, y eso ayuda a que los niños descifren palabras pronto.
- En primer grado se pasa de leer sílabas y palabras sueltas a leer frases cortas.
- Las preguntas de primer grado son sobre todo literales: quién, qué, dónde.
- Leer el mismo texto corto varias veces ayuda a leerlo con más soltura.
Antes de leer, mira con él el título y pregúntale de qué puede tratar el texto. Durante la lectura, deja que el niño lea solo y espera unos segundos cuando se atasque en una palabra: muchas veces la resuelve si la lee por sílabas. Si no puede, léela tú y que él la repita. Después, responde con él las preguntas y, para cada una, busca a su lado la frase que da la respuesta. Todos los textos usan palabras con sílabas sencillas, como las del silabario.
En primer grado, releer es la mejor práctica. Lee el mismo texto en tres días distintos: el primer día escuchándolo, el segundo leyéndolo con ayuda y el tercero con el cronómetro. Cuando un texto ya sale con soltura, pasa al siguiente. Las palabras de estas lecturas también sirven para escribir: el dictado de primer grado usa palabras y frases muy parecidas.
Si a tu hijo le cuesta mucho leer cada palabra, empieza escuchando el texto frase por frase mientras sigue con el dedo la frase marcada. Así entiende la historia y puede responder las preguntas. Escuchar le da acceso al texto, pero no le enseña a leer las palabras: eso se practica con las letras y las sílabas. Si al final del curso las dificultades siguen, el test gratuito ayuda a ver qué habilidad trabajar; no sustituye la evaluación de un especialista.
Actividades con lecturas 1.º
Lee como un robot, lee como tú
Primero, el niño lee una frase sílaba a sílaba, como un robot. Después la lee otra vez, juntando las palabras, como si hablara. Al pasar de una lectura a otra, nota la diferencia entre descifrar y leer con soltura.
Busca la frase
Lee tú una pregunta en voz alta. El niño no responde de memoria: busca en el texto la frase que da la respuesta y la señala con el dedo. Después la lee en voz alta. Así aprende que las respuestas están en el texto.
Dibuja la lectura
Después de leer, el niño dibuja lo que ha pasado: el gato en la cama, la pelota debajo del banco. Luego te cuenta su dibujo con sus palabras. Contar lo leído es una forma sencilla de comprobar si lo ha entendido.
Preguntas frecuentes
¿Cuántas palabras por minuto lee un niño de primer grado?
Varía mucho de un niño a otro y de un texto a otro, y al principio del curso muchos niños todavía leen sílaba a sílaba. Por eso no damos una cifra: usa el cronómetro para comparar a tu hijo consigo mismo, leyendo el mismo texto otra semana. Si quieres saber qué se espera en su clase, pregunta a su maestra o maestro.
¿Cómo ayudar a mi hijo a leer en primer grado?
Lee con él un poco cada día, mejor diez minutos diarios que una hora el domingo. Elige textos cortos con palabras sencillas, deja que lea él y ayúdale solo cuando se atasca. Repetir el mismo texto varios días le da seguridad. Y sigue leyéndole cuentos tú: así aprende palabras nuevas y disfruta de las historias.
¿Qué preguntas hacer después de leer en primer grado?
Preguntas sencillas sobre lo que dice el texto: quién aparece, qué pasa, dónde ocurre. Poco a poco puedes añadir alguna pregunta de pensar, como «¿cómo se siente?» o «¿por qué pasa eso?». Lo importante es volver al texto para comprobar la respuesta.
¿Es normal que lea sílaba a sílaba?
Sí, al principio de primer grado es lo habitual: el niño todavía está juntando sonidos. Con práctica, las palabras conocidas empiezan a salir de un golpe. Si a final de curso sigue leyendo casi todo sílaba a sílaba y con mucho esfuerzo, coméntalo con su maestra o maestro.
¿Las lecturas tienen audio?
Sí. Cada texto se puede escuchar frase por frase y la frase que suena se marca en el texto, para que el niño siga con la vista lo que oye. Puedes parar el audio en cualquier momento.