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Trabalenguas cortos para niños

Catorce trabalenguas de una a cuatro líneas, de los más fáciles para empezar. Escúchalos, léelos despacio y después intenta decirlos cada vez más rápido.

Lecturas para leer y comprender

Lee el texto en voz alta o escúchalo frase por frase, y responde las preguntas. Con el cronómetro puedes medir cuántas palabras por minuto lee tu hijo y compararlo de una semana a otra.

Mi mamá

Mi mamá me mima mucho. Yo mimo mucho a mi mamá.

11 palabras

Pan para Pepín

Papá, pon pan para Pepín. Para Pepín pon pan, papá.

10 palabras

Perejil

Perejil comí, perejil cené, y de tanto comer perejil, me emperejilé.

11 palabras

Toto toma té

Toto toma té, Tita toma mate, y yo me tomo toda mi taza de chocolate.

15 palabras

Juan junta juncos

Juan junta juncos junto a la zanja.

7 palabras

Lado, ledo

Lado, ledo, lido, lodo, ludo. Decirlo al revés lo dudo: ludo, lodo, lido, ledo, lado. ¡Qué trabajo me ha costado!

20 palabras

Un limón

Un limón y medio limón, dos limones y medio limón, tres limones y medio limón, cuatro limones y medio limón.

20 palabras

Hoy ya es ayer

Hoy ya es ayer y ayer ya es hoy. Ya llegó el día, y hoy es hoy.

17 palabras

Paquito

Poquito a poquito, Paquito empaca poquitas copitas en este paquete.

10 palabras

El caracol

Si el caracol tuviera cara como tiene el caracol, fuera cara, fuera col, fuera caracol con cara.

17 palabras

Pocas copas

Compré pocas copas, pocas copas compré, y como compré pocas copas, pocas copas pagué.

14 palabras

Pepe Peña

Pepe Peña pela papa, pica piña, pita un pito, pica piña, pela papa, Pepe Peña.

15 palabras

Cuentos

Cuando cuentes cuentos, cuenta cuántos cuentos cuentas, porque si no cuentas cuántos cuentos cuentas, nunca sabrás cuántos cuentos cuentas tú.

20 palabras

Ñoño Yáñez

Ñoño Yáñez come ñame en las mañanas con el niño.

10 palabras

Respuesta corta

¿Cuál es un trabalenguas corto y fácil?

Uno de los más cortos y fáciles es «Papá, pon pan para Pepín; para Pepín pon pan, papá», que repite el sonido de la p con palabras muy sencillas. Otros trabalenguas cortos muy conocidos son «Juan junta juncos junto a la zanja» y «Perejil comí, perejil cené». Para empezar, conviene elegir trabalenguas de una o dos líneas con un solo sonido que se repite, y decirlos primero despacio.

  • Los trabalenguas cortos suelen repetir un solo sonido: la p, la j o la c.
  • Una o dos líneas bastan para que el niño los aprenda de memoria en pocos días.
  • Decirlos despacio primero evita que el niño se frustre y aprenda los errores.

Son trabalenguas de la tradición popular, los que se repiten en patios y casas de México y de España, con pequeñas variantes; «Mi mamá me mima» es la frase clásica de las cartillas de lectura. Están ordenados de más fácil a menos fácil: los primeros repiten un solo sonido (la m, la p) y los últimos cruzan dos o tres. Cuando estos salgan bien, pasa a los trabalenguas difíciles.

Muchos repiten la misma sílaba en palabras distintas: pa, pe, pi, po, pu en Pepe Peña; la, le, li, lo, lu en lado, ledo. Por eso sirven también para repasar sílabas: el niño las lee una vez separadas y otra vez dentro del trabalenguas. Para practicar sílabas sueltas, mira el silabario.

Son una práctica divertida de pronunciación y de atención a los sonidos, no un método de lectura ni de logopedia. Si te interesan otros textos cortos con ritmo para leer en voz alta, las rimas infantiles son el siguiente paso.

Actividades con trabalenguas cortos

Uno por semana

Cada lunes, elegid un trabalenguas. El lunes se escucha y se lee despacio; el martes y el miércoles, a velocidad normal; el jueves, rápido con el cronómetro; el viernes, de memoria delante de la familia.

Cambia el sonido

Con «Papá, pon pan para Pepín», el niño cambia la p por la m o la t: «Mamá, mon man…». Le resultará gracioso y estará jugando con los sonidos de las palabras, que es justo lo que se practica.

La ficha de los trabalenguas

Imprime la ficha y el niño colorea un trabalenguas cada vez que lo dice tres veces seguidas sin trabarse. Cuando estén todos coloreados, pasa a la página de los difíciles.

Preguntas frecuentes

¿Cuál es el trabalenguas más corto?

Uno de los más cortos es «Juan junta juncos junto a la zanja», de una sola línea. También «Mi mamá me mima mucho» y «Como poco coco como, poco coco compro».

¿A partir de qué edad se pueden decir trabalenguas?

Escucharlos y repetirlos, desde los cuatro o cinco años. Leerlos solos, cuando el niño ya lee frases cortas, normalmente en primer grado (1.º de primaria).

¿Qué hago si mi hijo se frustra?

Vuelve a la velocidad lenta y elige uno más corto. El objetivo es reírse y decir bien los sonidos, no correr. Equivocarse forma parte del juego: los adultos también se traban.

¿Los trabalenguas mejoran la pronunciación?

Ayudan a pronunciar con más cuidado y a fijarse en los sonidos, pero no corrigen un problema del habla. Si un niño no pronuncia algún sonido a la edad en que se espera, lo recomendable es consultar a un logopeda.

¿Puedo imprimir estos trabalenguas cortos?

Sí. El botón Imprimir ficha da una hoja con los catorce trabalenguas, lista para la clase o para casa.